lunes, 29 de junio de 2009

COYOACÁN

Salida a cenar con una amiga.
A penas nos sentamos afuera y empieza a llover y aunque aún no nos mojábamos gracias a un graaan árbol, se sentía la tensión pues los meseros nos preguntaron casi 10 veces si no nos mojábamos... Después de un rato (y empezar a mojarnos) decidimos acceder y meternos pidiéndoles que cuando se desocupara alguna de las mesas de afuera con "techito" nos avisaran.
Cenamos a dentro y justo cuando acabamos, se desocupó una mesa en el "techito", donde nos cambiamos y tomamos el café.

Cómo es de esperarse, pasaron muchas persona vendiéndonos plantas, pidiendo dinero, gente conocida, gente conocida de la que te escondes... Un rato después, mi amiga va al baño dejándome la vista libre a la otra mesa bajo el techito que estaba ocupada por 3 personas que, ya había notado, nos veían un poco.. Cuando volteo, el chico sonrie y mueve el sombrero. Sin darme mucha cuenta, me volteo porque me hablan por teléfono. Llega mi amiga, me levanto y voy al baño, aún hablando por teléfono. Me lavo las manos y sale del baño de a lado el chico del sombrero y me saludo muy amigable y quizá incómodamente (pues yo estaba entrando al baño..). Salgo, pagamos y nos vamos.
Damos la vuelta en la esquina y siento que alguien nos sigue, volteo y un señor, corrinedo, nos dice: "Puedo habalr con ustedes 3 minutos?" Nosotras, extrañadísimas: "... sí..." En este momento me di cuenta que venía con el chico del sombrero frente a nosotras...
Sr: "Pueden volver al café. Van a ser 3minutos. De verdad"
Nos: Pues esque ya nos íbamos... qué pasó?"
Sr: No más de 5 minutos, quiero enseñárles algo."
Empezamos a caminar y llegamos al café donde nos insisten que nos sentemos y nosotras decimos que no gracias.
Nos dan una servilleta escrita en 3 partes.

Las leemos... por mientras, el mesero que nos había atendido y ambalemente nos cambió 2 veces, los o nos veía rarísimo.
Una de ellas se llamaba "Este verano" y hablaba del "verano de influenza" que los políticos crearon y lo hermoso que fue encontrarnos este verano... Otra se llamaba "Yo te recuerdo" hablaba de cómo nos vio cuando huimos de la lluvia con nuestra "risa a lo lejos de ser mítico y un poco eclesíastico" y lo bello que fue encontrarnos en ese café de la esquina. La otra, se llamaba "El sentido de la vida" y pues habalba de: "Encontrarás el sentido de TU vida y el sutil aroma de la estabilidade impregnará en tu corazón..."firmada como D, 2009, Coyoacán...

....quieren que adivinemos quién escribió cuál. Decimos el orden que fuera. Nos dijeron" es su regalo, una historia "bien bizarrísima"", nosotras, sonreimos agradecimosy nos fuimos.

Jajaja, un raaaro encuentro que presta para muchas risas! Y uno piensa qué pensaban mientras "creaban" esa pieza. A pesar de no entender porqué decidieron ponernos adjetivos como "eclesíastico" y nos hablaban del sentido de la vida, fue muy simpático leer cómo nos vieron mientras la travesía...